Tras la comida, juegos libres en la plaza y castañada antes de regresar a casa.


El día amenazaba lluvia. Hasta casi el mediodía no se ha decantado por un resol nublado de temperatura cálida para la época del año.A eso de las diez de la mañana ya estaban, cosas del protocolo, la mayoría de los cargos públicos y autonómicos en las inmediaciones del colegio. Junto a ellos un centenar (o dos) de ciudadanos deseosos de participar en el acto y profesionales de los medios.
La llegada de Marcelino Iglesias y Ángel Gabilondo ocurre sobre las 11:30. Tras los saludos, tanto protocolarios como espontáneos, se descubre la placa que inaugura oficialmente el colegio y da comienzo la visita a las aulas donde se suceden las anécdotas habituales en este tipo de actos. Desde la niña que lee al ministro un cuento infantil al niño que, preguntado por Marcelino Iglesias cual será su profesión futura, responde: Presidente de Aragón. La respuesta de Marcelino es inmediata:¡Espero que no antes de dos años, hijo!
El ministro escribe un mensaje en el libro de visitas, tras lo cual se dirigen todos al comedor, improvisado salón de actos donde se ha instalado un estrado desde el cual el alcalde de Tierz , el ministro de Educación y el presidente autonómico dirigirán breves alocuciones a los presentes, alocuciones que por cortesía de Fernando Navajas y su amabilidad en grabármelas, se recogen bajo estas líneas.